Al Gore
Al Gore recibió el lunes el premio Nobel de la Paz y dijo que era tiempo de dejar de hacer la guerra en la Tierra y hacer las paces con el planeta.
Gore comparte el premio Nobel de la Paz 2007 con el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC), cuyo trabajo quizá sea menos notorio en comparación con el del ex vice presidente de Estados Unidos, pero que desde su fundación en 1988 es constante y riguroso explicando a la opinión pública mundial el amenazante alcance del calentamiento global.
Rajendra Pachauri, quien encabeza el IPCC, recibió el galardón en nombre de la organización e instó a los líderes de una conferencia de la ONU sobre el cambio climático en Indonesia a hacer caso de la sabiduría de la ciencia.
El premio Nobel de la Paz se entrega en la capital noruega pocas horas antes de que en Estocolmo el rey de Suecia haga entrega de los demás galardones.
Los estadunidenses Eric Maskin y Roger Myerson recibieron el Nobel de Economía; los también estadunidenses Mario Capecchi y Oliver Smithies y el británico Martin Evans; el de Fisiología y Medicina; el alemán Gerhard Ertl, el de Química, y su compatriota Peter Gruenberg y el francés Albert Fer, el de Física.
Los dos laureados de mayor edad, la novelista británica de 88 años, Doris Lessing, premio de literatura, y uno de los ganadores del de economía, el estadunidense Leonid Hurwicz, de 90 años, no acudieron a la entrega por problemas de salud.
En su discurso en la ceremonia la alcaldía en Oslo, Gore afirmó que “sin darnos cuenta hemos comenzado a hacer la guerra contra la Tierra misma”
“Es tiempo de hacer las paces con el planeta. La red de la vida de la cual dependemos está siendo rota y deshilachada”, dijo Gore.
“La Tierra tiene fiebre”, dijo, añadiendo que cada día el mundo bombea 70 millones de toneladas de contaminación que provoca calentamiento global, sobre todo dióxido de carbono, a la atmósfera.
En vez del “invierno nuclear” previsto por los científicos hace unas cuantas décadas, el planeta ahora se enfrenta a un “verano de carbón”, dijo.
Gore, quien perdió la elección presidencial a George W. Bush en 2000, aprovechó su protagonismo en la entrega como hace tiempo no lo hacía otro galardonado.
Casi en el estilo de un jefe de Estado global, el político de 59 años apeló a una movilización internacional y tampoco evitó una comparación directa con otras movilizaciones de cariz totalmente distinto: “Igual que una generación anterior encontró con la victoria sobre el fascismo la autoridad moral para solucionar esa crisis, podemos utilizar nuestras oportunidades para vencer la crisis climática”, dijo.
“Debemos movilizar rápidamente a nuestra civilización con la urgencia y determinación que se ha visto previamente cuando las naciones se han movilizado para la guerra”, continuó.
Dijo que salvar el medio ambiente debe convertirse en “el principio central que organice a la comunidad mundial”.
A la mano
Pachauri, un científico de la India, advirtió que el impacto del cambio climático sobre algunas de las personas más pobres y vulnerables del mundo podría resultar “extremadamente inquietante”.
Dijo que el calentamiento podría llevar a la extinción de especies y a un agudo aumento de temperaturas en 4.5 grados Celsius, lo que sería “grave y desastroso”.
“De todos modos está a la mano de la sociedad enfrentarse a estas amenazas. Los impactos del cambio climático pueden ser limitados con medidas adecuadas de adaptación y la estricta mitigación de las emisiones de gases invernadero”, sostuvo.
Pachauri dijo que la paz es también “seguridad y acceso seguro a los recursos importantes para la vida”. Pero si cada vez más personas, como consecuencia del cambio climático, se ven privadas del acceso a agua limpia, alimento suficiente, suministro sanitario estable, una patria segura y un sistema ecológico en funcionamiento, habrá inevitablemente cada vez más conflictos incontrolables en lugar de estabilidad.
“El premio Nobel de la Paz ha reforzado una vez más enormemente la atención al problema climático”, opinó Gore, que volará directamente de Oslo a Bali para asistir a conferencia del cambio climático de las Naciones Unidas que ahí se celebra. Ahí él espera logar un “fuerte acuerdo”.
Cumbre de Bali cede ante Estados Unidos
Las conversaciones de la ONU sobre clima que se desarrollan en Bali abandonaron el duro objetivo de recorte de gases de efecto invernadero para países ricos para 2020, después de la oposición liderada por Estados Unidos, dijo un delegado.
El último borrador de acuerdo, para el encuentro que pretende lanzar dos años de negociaciones sobre un nuevo pacto que mitigue el calentamiento global, eliminó un objetivo de recorte en las emisiones de 25 a 40 por ciento por debajo de los niveles de 1990 para el año 2020.
“Las cifras han salido del último texto”, dijo un delegado, añadiendo que Estados Unidos había liderado la oposición junto con países como Japón y Canadá. El objetivo de 2020 para los países ricos estaba en la propuesta de borrador el sábado.
Las conversaciones de 190 países, con más de diez mil delegados, pretenden comenzar las negociaciones sobre un nuevo tratado mundial sobre el clima que sustituya al Protocolo de Kioto.