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Diciembre 12, 2007 at 4:23 am (Internacional)

El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, calificó este martes de “paso positivo” el informe de los servicios de espionaje estadounidenses sobre el programa nuclear iraní, poniendo como condición al diálogo con Washington el cierre definitivo de este caso.”Es un paso positivo y un paso adelante”, dijo el presidente en una conferencia de prensa con motivo del informe de la inteligencia estadounidense, hecho público el 3 de diciembre, que estimaba que Irán suspendió en 2003 su programa nuclear militar.

“Si (los estadounidenses, ndlr) dan otros pasos, la situación será totalmente diferente (…) y habrá vía libre para arreglar las cuestiones regionales y bilaterales”, afirmó el mandatario iraní.

El presidente iraní ha cambiado de tono con respecto a la semana pasada, cuando calificó el informe de “victoria” para Teherán, quitando, según él, toda legitimidad la Consejo de Seguridad de la ONU para imponer nuevas sanciones.

Preguntado para que precisase el tipo de “paso positivo” que facilitaría la reaunudación del diálogo con Estados Unidos, Ahmadinejad explicó que un “segundo paso puede darse en el asunto nuclear y pueden decir que el caso está cerrado”.

Pero Estados Unidos, que desde 1980, después de la Revolución Islámica, no tiene relaciones diplomáticas con Irán, no parece estar dispuesto a disminuir la presión sobre Teherán para que suspenda su programa nuclear.

Las autoridades iraníes consideran que proseguir con su programa nuclear es un “derecho”.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha castigado ya a Irán con dos resoluciones sancionadoras por su renuncia a suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio, mientras que Washington presiona para la aprobación de una tercera.

Teherán siempre ha afirmado que su programa nuclear tiene un objetivo exclusivamente pacífico, pero numerosos países temen que pueda desembocar en fines militares.

El informe estadounidense destacaba que continuar enriqueciendo uranio permitiría a Irán obtener el uranio suficiente para fabricar una bomba atómica en unos años.

Según Ahmadinejad, Estados Unidos “puede cambiar la situación (con Irán) efectuando uno o dos pasos más”, aunque Washington insiste en que la condición para reanudar el diálogo directo es la suspensión del programa iraní de enriquecimiento de uranio.

Y nada parece indicar que Irán esté dispuesto a doblegarse, como recordó Ahmadinejad.

“Continuaremos en este camino”, dijo el presidente iraní reafirmando como objetivo la instalación de 50.000 centrifugadoras de enriquecimiento de uranio en la planta de Natanz.

Irán disponía en septiembre de unas 3.000 centrifugadoras en Natanz, lo que, en teoría, es suficiente para obtener, en condiciones de funcionamiento óptimas, bastante uranio altamente enriquecido para una bomba nuclear en menos de un año.

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